30 sept 2019

PUEBLOS COSTEROS DE ESPAÑA



LOS MEJORES PUEBLOS COSTEROS DE ESPAÑA

1. NERJA (MÁLAGA)

Balcón Europa

Famoso por la serie "Verano Azul", se instaló en el centro de Nerja La Dorada, el barco que utilizaba en la serie el personaje de Chanquete.  El Balcón de Europa, una plaza-mirador sobre un acantilado con imponentes vistas, entre las playas de Calahonda y la Caletilla. Del balcón, sale una avenida llena de bares, restaurantes y comercios y, desde allí, es obligado adentrarse en el casco antiguo y merodear por las estrechas calles de trazado medieval. Ermitas, iglesias, como la de El Salvador (s. XVII), el Ingenio de San Antonio Abad (una de las pocas fábricas de azúcar que se conservan) y bellas plazas con fuentes completan el bonito patrimonio del centro de la villa.
A las afueras, la Cueva de Nerja, 5 km de galerías subterráneas naturales con visitas guiadas, y el Acueducto del Águila, obra civil del s. XIX construida para transportar agua a los molinos de la antigua Fábrica de Azúcar de San Joaquín de Maro.

2. VILLAJOYOSA (ALICANTE)
Paseo marítimo


Entre Benidorm y Alicante capital, se sitúa esta colorida ciudad. Además de la playa (la del Paraíso), las termas romanas, las murallas renacentistas, la Iglesia fortaleza de la Asunción (de estilo gótico y declarados Bienes de Interés Cultural) y, en general, todo su casco antiguo, conjunto histórico-artístico, la villa milenaria alberga una serie de casas pintadas de brillantes colores frente a la playa, en el paseo marítimo, que pertenecían a los humildes pescadores.  Hasta el 31 de julio, celebra Moros y Cristianos, fiesta de Interés Turístico Internacional.

3. MORAIRA (ALICANTE)
Centro histórico


A orillas del Mediterráneo, es todo tradición pesquera. La zona de las calles Mar, Playas y Porches representa la parte más marinera del municipio, con sus casas de muros en talud y el trazado irregular del casco urbano. El Castillo de Moraira (XVIII), al oeste, y la torre vigía (XVI) que corona la Península del Cap d'Or, al este, protegen la bahía.

4. AMPURIABRAVA (GERONA)
La pequeña Venecia Catalana

Situada entre el Parque Natural dels Aiguamolls de l'Empordà y el paraje Els Estanys. Está considerada la Venecia de España, ya que la ciudad está atravesada por más de 25 km de canales navegables flanqueados por propiedades con sus embarcaciones a la puerta. En la parte costera hay varias playas, además de un paseo marítimo.

5. COMILLAS (CANTABRIA)

Playa y puerto

Junto a su playa de fina arena dorada y el diminuto puerto pesquero, la localidad alberga importantes edificios de la época medieval y de estilo barroco, además de algunos de los más importantes ejemplares modernistas, muchos de ellos catalogados Bien de Interés Cultural. Entre ellos, destacan el Palacio de Sobrellano (1888), El Capricho, el espectacular y colorido palacio modernista de Gaudí; la imponente Antigua Universidad Pontificia, y el cementerio (sobre las ruinas de una iglesia del siglo XV). Asimismo, la Plaza Vieja, la iglesia parroquial y algunas casas del centro de la villa son una excelente muestra de arquitectura popular del siglo XVIII. En verano, Comillas es uno de los puntos más codiciados de Cantabria para pasar las vacaciones, por el entorno, su cercanía al Parque Natural de Oyambre y sus paradisíacas playas.

6. SAN VICENTE DE LA BARQUERA (CANTABRIA)

Puerto
 En este precioso pueblo se encuadran el Puente Nuevo (s. XVIII), la ría, la Puebla Vieja o casco antiguo, declarado Conjunto Histórico Artístico, el Castillo del Rey (s. XIII), la espectacular Iglesia de Santa María de los Ángeles (s. XIII), y las imponentes cumbres de los Picos de Europa al fondo. El puerto, con mucha actividad de embarcaciones que faenan,  las bonitas y kilométricas playas de arena dorada y oleajes atractivos para los surfistas, como la de Oyambre, los extensos arenales de Merón, pequeñas calas como la de Gerra, las rías de San Vicente, la del Tostadero y Fuentes,  el enlace con el Camino de Santiago de la costa con el Camino Francés, hacen de San Vicente uno de los pueblos con encanto con mayor reclamo turístico.

7. CUDILLERO (ASTURIAS)

Entrada a Cudillero

Tienen su propia lengua: el pixueto, que se exhibe cada año de manera multitudinaria en el pregón de L'Amuravela pieza que narra en clave de humor e ironía lo acontecido a lo largo del año, se celebra cada 29 de junio.
Ha convertido sus fachadas en lienzos donde cada casa luce las mismas tonalidades que la barca con la que esa familia sale a faenar. 
La disposición de casas alineadas a distintas alturas formando un semicírculo casi perfecto le ha valido este sobrenombre a la Plaza de la Marina.
Tras ascender las escaleras que brotan de su paseo marítimo, arranca un sendero que en apenas cinco minutos nos dejará frente al icónico faro. Se trata de un edificio que lleva 160 años guiando a las embarcaciones.
La Iglesia de San Pedro o la Capilla del Humilladero, construcción más antigua de la localidad. Si nos dirigimos hacia el interior un paseo de 30 minutos nos dejará frente al Palacio La quinta de Selgas o puedes recorrer el puerto, y la playa del silencio.

8. COMBARRO (PONTEVEDRA)
Pintoresca vista 


El centro histórico de Combarro, se extiende a orillas de la ría de Pontevedra.
Cuando desde la amplia plaza de Chousa te adentres por la estrecha rúa San Roque en el centro histórico de este pueblo del que existen referencias desde el siglo XII, constatarás que es uno de los mejores ejemplos que puedes encontrar de arquitectura rural en Galicia.
Ya en la citada plaza podrás ver un conjunto de dos hórreos, elemento arquitectónico tradicionalmente utilizado como granero o despensa en los pueblos de Galicia y Asturias.
Según avanzas por la rúa de San Roque, llegas a las pequeña iglesia parroquial del mismo nombre, la cual también está construida en piedra. El paseo te conducirá a la plaza de la Fuente (también de piedra) y, finalmente, a la playa de Padrón, desde donde tienes una de las más típicas panorámicas de Combarro.
Si la marea está baja, podrás regresar andando mientras contemplas los famosos hórreos de Combarro, llegarás al antiguo y pequeño muelle, ahora ocupado por terrazas de restaurantes.

9. SALOBREÑA (GRANADA)
Vista desde le mar de Salobreña
Un paseo por sus calles, empinadas y estrechas, revelan su pasado árabe. 

Hace ya miles de años utilizaban su castillo para el "retiro" forzoso de los miembros de la familia real nazarí en los que no confiaba mucho el rey de la Alhambra.  Se puede visitar el Museo Histórico, en el que descubrirá las raíces de este pueblo con más de 6.000 años de historia. 

Los barrios de la Villa, el Albaycín y el Brocal, en los alrededores del castillo, son preciosos rincones de encanto andaluz con fachadas encaladas y muchas macetas de flores. También tiene bonitas vistas al mar. 

Aunque, las mejores vistas al mar las tendrá en la plaza llamada el Mirador, desde donde se ven todas las playas de Salobreña y parte de las de Almuñécar y Motril, como Charca/Salomar y la Guardia, podrás disfrutar de un bonito paseo de palmeras que te llevará a la playa.



10. CABO DE PALOS (MURCIA)


Puerto de Cabo de Palos
Puerto

Es famoso su faro de 81 metros (levantado en el lugar de un templo romano) y dónde hoy en día se expone una imitación de una ballena varada en representación del cambio climático que vive la zona. Pequeño pueblo pesquero rodeado de urbanizaciones y con excelentes calas muy tranquilas en invierno y llenas en verano, donde podrás practicar actividades acuáticas como submarinismo, paddle surf, etc... Es un recuerdo de lo que en un tiempo fue La Manga del mar Menor. Tienen fama sus restaurantes y sus calderos,  junto al puerto pesquero, y el mercado de los domingos. Su fondo marino es una de las reservas más importantes del Mediterráneo. Fiestas Virgen del Mar (mediados agosto).

11. SÓLLER (MALLORCA)
El tren de Sóller

En la costa noroeste de Mallorca se encuentra el pueblecito de Sóller, más conocido por tener uno de los ferrocarriles más antiguos del mundo en viajes turísticosrealiza un bonito recorrido pasando por los pueblos y paisajes desde Palma de Mallorca hasta Sóller, además supera la barrera natural de la Sierra de Alfàbia, que en el siglo pasado parecía infranqueable, además tiene unos 2,8 km de ancho y 496 metros de alto, superando un desnivel importante de 199 metros, atraviesa 13 túneles, que van de los 33 a los 2.876 metros, puentes, el viaducto “dels cinc-ponts” y numerosas curvas por el camino. Un pueblo arropado por naranjos y sembrado de callejuelas, palacios y casas señoriales. Con un puerto pesquero de ensueño.
Los pueblos costeros rezuman encanto en verano e invierno. Nos ha costado elegir solo estos pueblos de entre los centenares que hay en el extenso litoral de la Península.




29 sept 2019

SENDERISMO EN LA COMUNIDAD VALENCIANA



SENDERISMO EN LA COMUNIDAD VALENCIANA

Que la Comunitat Valenciana destaca por el turismo de sol y playa no se puede negar. Pero que sus paisajes naturales son inigualables, tampoco. Castellón, València y Alicante ofrecen una gran cantidad de rutas de senderismo que no te puedes perder.
CASTELLÓN
Ojos Negros, la vía verde más larga de España.

Ojos Negros es la vía verde más larga de España, con 160 km de recorrido (dividido en dos tramos) que pasa por Teruel, Castellón y València. Por sus caminos podrás encontrar puentes con vistas de ensueño, pueblos donde degustar la gastronomía típica, preciosas sierras y mesetas, y embalses como el Pantano del Regajo. Uno de los lugares que más te sorprenderán de la ruta será el Paseo de las Fuentes de Jérica, un jardín de 6.000 m2 con una flora de lo más envidiable.
Sin duda alguna, la Vía Verde de Ojos Negros es la opción perfecta para conocer la naturaleza oculta de la Comunitat y alejarte del constante ajetreo de la ciudad.
Subida al Penyagolosa, una ruta para tocar la cima

La subida al Penyagolosa es una ruta de lo más típica entre los amantes del senderismo. El camino clásico empieza en el Barranc de la Pegunta, uno de los barrancos mejor conservados de la montaña castellonense, y continúa ascendiendo en zig-zag por una senda rocosa. Por el camino te toparás con la Font Nova y la Font de la Pregunta, y poco después llegarás a la cima, con una altitud de 1.814 m.
Es una ruta sencilla, de unas 4 horas de duración, que podrás disfrutar en familia.
VALÈNCIA
Los puentes colgantes, una ruta en las alturas.

El municipio valenciano de Chulilla es perfecto para practicar el senderismo. La ruta de los Puentes Colgantes es una senda sencilla de unas 2 horas y media de duración que recorre las Hoces del río Túria. Es un camino entretenido, suave, bien señalizado y, sobre todo, precioso. Si tienes vértigo, prepárate bien: el puente más alto tiene una altura sobre el río de unos 14 metros.
Durante la ruta, serás partícipe de un entorno natural idílico, con cantidad de paisajes fluviales donde refrescarse. Además, si quieres alargar tu ruta, puedes subir al Frailecillo, pasear por Senda Botánica hasta topar con el Charco Azul o acercarte al pueblo y disfrutar de su encanto.
Ruta del agua de Chelva, una senda histórica

La ruta del agua de Chaleva es una senda de trazado circular que une naturaleza y cultura. Durante el paseo, de tres horas de duración, encontrarás diferentes zonas para el baño de una belleza innegable. Además, podrás visitar el Barrio Árabe de Benacacira, el Barrio Judío del Azoque, el Barrio Morisco del Arrabal, y el Barrio Cristiano Medieval. Así, combinarás la historia de los diferentes barrios con la vegetación y el entorno de plena naturaleza.
ALICANTE
Sendero circular de Bèrnia, un camino de contrastes

El sendero circular de la Sierra de Bèrnia es una de las rutas más completas de Alicante. Durante el recorrido, iniciado en las Casas de Bèrnia, cruzarás el precioso Forat, un túnel natural que atraviesa la montaña, y que te llevará poco después al Fuerte de Bèrnia. Unos pasos más allá llegarás al Coll de Xaló, para entonces volver al punto de partida.
Esta ruta tiene una dificultad media, se encuentra totalmente señalizada y el tiempo estimado de realización es de 4 horas. Es muy rocosa en algunos puntos y requiere hacer 2 trepadas sencillas, pero quedarás alucinado con los contrastes que el paseo te ofrecerá.
Acantilados de Benitatxell, de cala en cala

El Poble Nou de Benitatxell esconde un atractivo para disfrutar de una preciosa y sencilla ruta de senderismo: los acantilados. Esta senda empieza en la Cala de Moraig y llega hasta la Cala Llebeig, un paraje salvaje de aguas cristalinas. Por el camino encontrarás diferentes cuevas y un paisaje costero impresionante.
Desde la Cala Llebeig se puede alargar la ruta por el Barranc de la Viuda, donde el mar quedará atrás para dar paso a una preciosa zona con una selvática vegetación.
Estas son solo algunas de las muchas rutas por las que se puede practicar senderismo en la Comunitat. Sea cual sea tu elección, conviene que sigas unas normas para que la experiencia sea perfecta: sé respetuoso con el espacio natural.
¡¡Ponte las zapatillas de runner y a disfrutar del paisaje!!

27 sept 2019

MEJORES DESTINOS EUROPEOS PARA 2020



E  U  R  O  P  A



Salir de los destinos habituales, como pueden ser Londres, París, Roma o Berlín para descubrir otras ciudades, con menos caché, pero no por ello de menor belleza. Estos son algunos de los rincones europeos que están llamados a triunfar entre los turistas en 2020:

Y aquí os dejamos el enlace de una página web dónde podrás practicar juegos de ciudades y capitales de europa, ¿cuánto sabes de europa?. Pincha el enlace y averígualo.


Budapest, la perla del Danubio

¿Qué ver en un fin de semana en Budapest?



Tomar una fotografía del Parlamento, encuadrando el colosal edificio neogótico desde la otra orilla del Danubio, es probablemente uno de los gestos que más se repiten en Budapest. Quizás también una de las razones por la que cuatro millones de turistas se acercan cada año a esta ciudad. Y sin embargo, los escenarios singulares que encierra ‘La perla del Danubio’ son infinitos.
De la unión de Óbuda (la antigua Buda), Buda y Pest nace la capital húngara en 1873. Una ciudad que se desenvuelve a orillas del Danubio.
La primavera y el otoño son las mejores estaciones para visitar Budapest con buen tiempo.

Buda:

 Asentado sobre una colina descansa el Castillo de Buda, antiguo hogar de los Reyes de Hungría y actual sede de la Galería Nacional y del Museo de Historia de Budapest. Podremos subir andando o en funicular.

No muy lejos se alza la iglesia de Matías. No tiene pérdida: la reconocerás por los coloridos mosaicos de azulejo que adornan su tejado, aunque lo realmente insólito lo tendremos justo en frente. Hablamos, cómo no, del Bastión de los pescadores, un mirador de siete torres (una por cada una de las tribus magiares que fundaron Hungría) desde donde se obtienen las mejores vistas de Pest
En la Ciudadela –por cierto, el punto más alto de Budapest– nos recibirá la Estatua de la libertad con los brazos en alto y la opción de adentrarnos en la fortaleza, donde todavía existen cañones y un búnker construido por los Nazis en la Segunda Guerra Mundial.
Si hay un elemento que no falla nunca en las postales de Budapest, es el Puente de las CadenasConstruido en 1849, bombardeado durante la Segunda Guerra Mundial.
Cruzaremos el río hasta la zona oriental de Pest con una clara prioridad: visitar el Parlamento,a poder ser, por fuera y por dentro. Con 691 estancias, es el tercer parlamento más grande del mundo. El punto fuerte: la corona y el cetro de Esteban I, primer rey de Hungría, custodiados bajo una cúpula de 96 metros de altura.
El Monumento de los zapatos es una obra de arte instalada en 2005 junto a la orilla del Danubio formada por 60 pares de zapatos de hierro en homenaje a los judíos que fueron atados, fusilados y arrojados al río (en ocasiones, vivos) por el Partido de la Cruz Flechada en 1944 y 1945. 
Puedes visitar el Museo del Holocausto y aunque la visita a este museo culmina en una sinagoga restaurada, la más espectacular se encuentra en el Barrio judío. La Gran Sinagoga de Budapest, la segunda más grande del mundo, se impone cargada de historia y simbolismo con un interior en el que brilla hasta el último detalle.
Todavía quedan imprescindibles por descubrir, empezando por la Basílica de San Esteban, el edificio religioso más grande de Hungría. 
Los escaparates de lujo de la Calle Andrássy, la Ópera, la Plaza Vorosmarty… Si tras tanto caminar flaquean las fuerzas podremos saborear alguna delicia local como el gulash en el Mercado Central o en Menza, para muchos el mejor restaurante de Budapest. 
No nos olvidamos de la Plaza de los Héroes, otro de los platos fuertes de Budapest. Flanqueada por el Museo de Bellas Artes y el Palacio de las Artes.
Nada más cruzar la plaza arranca el Parque de la ciudad, una extensión verde con el Castillo Vajdahunyad y, en el otro extremo, las aguas termales más famosas de la ciudad –con permiso de las columnas de Gellért– el descomunal balneario amarillo de Széchenyi.
Si hay algo que nunca escasea en Budapest es una potente oferta de vida nocturna. y el Café New York.

Lieja, historia entre sus calles

Esta ciudad fue feudo del Sacro Imperio Romano germánico en la antigüedad y también el primer principado episcopal en la historia de la Iglesia, de ahí el importante patrimonio religioso que hay en Lieja. El más destacado es quizá la Catedral de Saint-Paul, de estilo gótico, fundada en el s. X y tiene unas vidrieras del s. XVI muy llamativas.


De los numerosos edificios religiosos que ver en Lieja también tenemos la emblemática Catedral de Saint-Barthélemy y sus célebres pilas bautismales de principios del s. XII, consideradas una de las siete maravillas de Bélgica. Tal es el turismo religioso de la ciudad, que te recomendamos elaborar una ruta escogiendo aquellos que más te interesen.

Otros edificios históricos relevantes que visitar en Lieja son el Palacio de los Príncipes-obisposel Palacio Curtius que aloja el Museo Grand-Curtius o la Estación de Liège-Guillemins, obra de arte del arquitecto español Santiago Calatrava, entre otras muchas cosas que ver en Lieja.

Y para los que buscan otras cosas que hacer en Lieja además de ver monumentos está el Archéoforum, un espacio arqueológico ubicado en la plaza Saint-Lambert que muestra tesoros de distintas excavaciones efectuadas en este mismo lugar. 

Los lugares que ver en Lieja son casi innumerables, pero te recomendamos sacar un rato para disfrutar también de su gastronomía y algunos platos y postres típicos como el gofre de Lieja.

Bremen, el cuento alemán



Nos centramos en su centro histórico y, en concreto, en su plaza del Mercado.
En esta zona casi solo peatonal (solo circulan tranvías y bicicletas) encuentras los cuatro monumentos más significativos de esta ciudad alemana.
En primer lugar, el antiguo ayuntamiento de Bremen construido en 1410, y cuya espectacular fachada renacentista data del siglo XVII.
Frente a él, la estatua de Rolando, conocida como la estatua de la libertad,un símbolo de la ciudad que en 1404 fue construida en piedra, tras una primer estatua que hubo de madera.
Ambos monumentos en 2004 fueron declarados Patrimonio de la Humanidad, y de esta forma Bremen se incorporó a la prestigiosa lista de la Unesco.
A un lado del antiguo ayuntamiento se encuentra la catedral de Bremen.
Sus orígenes se remontan a la época de la fundación de la ciudad, aunque el edificio actual, de estilo gótico temprano, es del siglo XIII.
Y en el lado oeste del citado ayuntamiento tienes el que quizás es el símbolo más popular de la ciudad, el monumento de los músicos de Bremen.

Ahí encontrarás una pequeña (no te sorprendas por su tamaño) escultura de bronce de 1951 dedicada a los protagonistas del cuento de los Hermanos Grimm.

Bajo el ayuntamiento también puedes ver la histórica bodega Ratskeller con más de 600 años de tradición, cuyo principal exponente ahora es un restaurante.

También junto a la plaza podrás visitar la iglesia de Nuestra Señora, la iglesia parroquial más antigua de Bremen.
Desde la plaza del Mercado de Bremen parte hacia el río la calle Böttcherstrabe, o de los toneleros, un estrecho y muy turístico pasaje con restaurantes, tiendas, algún museo y un curioso carrillón.
Ya junto al río encuentras Schnoor,el barrio más antiguo de la ciudad de Bremen, unas manzanas con muy estrechas calles, casas originarias de los siglos XV y XVI, restaurantes y tiendas de artesaniay souvenirs.
Muy cerca, a orillas del río, es donde podrás vivir el ambiente de la ciudad, en un tramo conocido como Schlachte, donde se agrupan las terrazas de las cervecerías (biergarten) y de los restaurantesEn los fines de semana ahí se concentra «todo» el ambiente Bremen.
A destacar el gran barco de vela Alexander von Humboldt, el cual podrás visitar, y donde podrás dormir, comer o tomarte una cerveza.
Otra zona también con ambiente, aunque más bohemio y cultural, es la que encuentras en la calle que desde la plaza del Mercado se dirige hacia el sureste, tras ya pasar el museo Kunthalle.

Tromso, luces del norte


La aurora boreal o el sol de medianoche son, quizá, los motivos principales por los que viajar hasta aquí, pero que estas maravillas de la naturaleza no le resten protagonismo a la ciudad y a su entorno.
La ciudad de Tromso se encuentra en una pequeña isla de las varias que forman el municipio del mismo nombre. Está unida a otras islas cercanas y al continente a través de varios puentes.
Es un importante centro cultural de la Laponia Noruega , con mucha oferta de actividades tanto de naturaleza como de ocio urbano.
Uno de los motivos principales para ir a Tromso es ver la aurora boreal. Este lugar de Noruega es especialmente bueno para su avistamiento debido a la latitud. La cercanía del mar también influye de forma positiva, haciendo que haya más movimientos de aire (que pueden mover las nubes, por lo que una noche que comience nublada puede tornarse despejada tiempo después). La puedes ver por libre o con excursión guiada.

Playa de Telegrafbukta

En el extremo de la isla podemos encontrar esta pequeña playa con unas vistas espectaculares.
En verano se llena de lugareños y es una buena opción para bañarse en el océano Ártico. Durante el invierno se forma una imagen preciosa de la playa nevada con el fondo de las montañas de Kvaloya, otra isla cercana.
El Museo Universitario es una de las opciones culturales más interesantes que ver en Tromso. Se encuentra muy cerca del anterior, la playa de Telegrafbukta.
Con un edificio poco atractivo desde el exterior pero muy interesante en su contenido.

En este museo se dedican diferentes espacios: la parte dedicada a la cultura Sami, los pobladores originarios de Laponia; otra parte dedicada a la aurora boreal.

El Museo Polaria es el museo/acuario de la ciudad
Con un diseño bastante moderno y más vistoso que el el del museo de la Universidad de Tromso , en él vamos a encontrar una exposición interactiva de la fauna existente en estas latitudes y su acuario.

Catedral del Ártico

Esta catedral es, en realidad, una iglesia. Con una interesante construcción en forma triangular, realizada por el arquitecto Jan Inge Hovig en 1965, se construyó así para asemejar la forma de la aurora boreal en su baile celeste.
En su interior hay un órgano y se pueden presenciar conciertos en directo.
El Museo Polar es otra de las atracciones interesantes que hay que ver en Tromso en un día
Está dedicado a los exploradores como Roald Amundsen, el primer hombre en llegar al Polo Sur y el primero en sobrevolar el Polo Norte.

Catedral de Tromso

La catedral de Tromso tiene mas aspecto de iglesia. Es la única catedral de Noruega construida en madera y data del año 1861. Se encuentra en el centro de la ciudad, en una agradable plaza donde donde se puede disfrutar del tranquilo ambiente noruego (siempre y cuando el tiempo lo permita).
La biblioteca de Tromso destaca por su curiosa forma arquitectónica, cuatro pilares de cemento que acaban formando el techo con sus cuatro caras totalmente acristaladas. Situada en el centro de la ciudad, es una de las principales atracciones visuales de la misma.