CONSEJOS PARA LA SOSTENIBILIDAD AL VIAJAR
Las Naciones Unidas declararon el 2017 el Año Internacional del Turismo Sostenible para el Desarrollo, una oportunidad para crear conciencia acerca del turismo responsable como un vehículo positivo del cambio.
Los tres pilares del turismo sostenible son el uso de buenas prácticas para el medio ambiente (reducir, reutilizar, reciclar), la protección del patrimonio cultural y natural (restaurar edificios históricos o salvar especies en peligro), y proporcionar beneficios sociales y económicos tangibles para las comunidades locales.
Vamos con seis consejos que todo trotamundos puede aplicar para reducir su impacto sobre el planeta:
Evita los aviones: coge el tren
Únete al fenómeno emergente del «viaje lento» yendo a menos lugares y pasando más tiempo en cada uno. El viaje en tren es una forma de hacerlo. No solo vivirás una experiencia más profunda en cada lugar, sino que también reducirás tu huella de carbono.
Dona de manera correcta;
En ocasiones vamos de viaje y damos lo que llevamos encima, ropa, objetos como maquillajes, etc... pero genera una dependencia y mendicidad que no beneficia a esas localidades, por lo que es mejor que des dinero a las asociaciones locales que ayudan a esas zonas que sabrán mejor cómo repetirlas.
No uses plásticos;
Una masa de desperdicios humanos que se extiende a lo largo de miles de kilómetros de océano, a la que llaman isla de plástico, incluye montones de botellas y bolsas de plástico que no se degradarán hasta dentro de cientos de años, si es que lo hacen. Y mientras tanto, están causando estragos en los ecosistemas marinos.
Compra agua en botella de vidrio, leva bolsas de tela siempre encima que evite que te den de plástico.
Contrata turoperadores consecuentes;
Preocupate de si esa empresa que quieres contratar promueve prácticas beneficiosas para el medio ambiente, sus excursiones protegen la vida silvestre y mantienen el patrimonio cultural, o si contratan guías locales para favorecer el trabajo local.
Apoya la economía local;
La artesanía y los suvenires fabricados a nivel local no siempre son los más baratos, pero comprarlos asegura que tu contribución a la economía tendrá un impacto más directo y positivo. Comprar artículos reales contribuye al mantenimiento del patrimonio cultural auténtico y hace que el trabajo de los residentes locales que los fabrican sea necesario.
No compres productos hechos de animales;
Sin darte cuenta puedes caer en comprar un caparazón de tortuga, una chaqueta de piel de lobo, una caracola estrella de mar y estás fomentando un mercado creciente de tráfico de productos hechos a partir de animales extraños y en peligro como suvenires.
Viaja todo lo que puedas. Pero hazlo de manera responsable.
















