EL PARAÍSO PORTUGUÉS, LAS ISLAS AZORES
Estas islas de Portugal, un archipiélago de nueve islotes, se dividen en islas orientales, islas centrales e islas occidentales. A continuación te detallamos qué ver en cada una de ellas para que te decantes por las que más te gusten.
Las islas orientales de Azores son São Miguel y Santa María. Son las primeras que fueron descubiertas, en 1432 por el portugués Gonçalo Velho Cabral. Suelen ser las más visitadas y un buen punto de partida para visitar las otras islas.
La isla de São Miguel es la isla más grande y también la más popular, y no es de extrañar… Lagos en los cráteres de volcanes, acantilados de vértigo, piscinas termales naturales, cascadas preciosas son solo algunos de los atractivos más bellos de San Miguel.
Uno de los mejores lugares que visitar en São Miguel es Caldeira Velha, un conjunto de pozas termales reconocidas como Monumento Regional de las Islas Azores.
Otra de las actividades que te recomendamos es visitar el centro de Ponta Delgada, una de las ciudades más grandes de la isla, y en concreto las famosas Portas da Cidade. Construidas junto al muelle, son las antiguas puertas de entradas hacia el mar.
La isla de Santa María se ubica a tan solo 15 minutos de vuelo de São Miguel. Es la isla más antigua de las Azores. Es muy pequeña, es posible cruzarla de este a oeste en poco más de cuatro horas a pie.
En esta isla no te puedes perder el Barreiro da Faneca, también llamado “el desierto rojo”, por su aspecto árido. Además, es declarado Área de Paisaje Protegido Único en las Azores. La playa más famosa de la isla es Praia do Formosa, que destaca por el color claro de su arena, algo extraño en las islas Azores, ya que la mayoría de las playas tienen arena de color negro debido a su origen volcánico. Formosa también tiene aguas cristalinas y poco profundas que quitan el sentido.
Islas centrales de Azores
Es la agrupación más grande de las tres y está compuesta
por cinco islas: Terceira, Graciosa, São Jorge, Pico y Faial.
Terceira
Es la segunda isla más habitada y la tercera más grande del
archipiélago, a pesar de eso es una isla que mantiene su
autenticidad y diversidad paisajística. De entre los lugares
que ver en Terceira destacan los siguientes:
La capital de la isla, Angra do Heroísmo, sus callejuelas
empedradas, sus casas pintadas de colores pasteles, su
marcada esencia renacentista y los fuertes militares del siglo
XVI son algunos de los lugares en los que perderte. Además,
su centro histórico es Patrimonio de la Humanidad por la
UNESCO desde 1983.
Algar do Carvão es probablemente la mayor atracción
natural de la isla. Son unas cuevas y unos tubos de lava.
Si vas a ir en verano no puedes perderte Praia Victoria,
una de las playas más amadas por turistas y locales.
Isla Graciosa, una de las más tranquilas del archipiélago.
El mejor plan que puedes hacer en la isla Graciosa es dar un
baño en Termas do Carapachio.
Otra propuesta es acercarse al Monte de Nossa Senhora de
Ajuda, desde donde tendrás otras vistas impresionantes.
La Graciosa fue declarada Reserva de la Biosfera en el año
2007 por ser un espacio protegido para el anidamiento
de muchas especies de aves.
São Jorge
Esta isla de curiosa forma alargada se caracteriza por sus
extensiones de terreno llanas a pie de los acantilados
formadas por la lava que fue cayendo tras las erupciones de
los volcanes. Al entrar en contacto con el agua del mar,
la lava se enfrió y solidificó formando estas zonas planas.
En estas fajãs se suele practicar senderismo.
La isla también es conocida por sus paisajes verdes y
acantilados, y en días de buena visibilidad se pueden llegar
a ver las siluetas de otras islas como Terceira.
Otro de los elementos característicos de esta isla son los
pueblos costeros; Calheta o Toposon algunos ejemplos.
En ellos tendrás la ocasión de degustar la comida típica de
las Azores, cuya base es el pescado y el marisco de
mucha calidad. Como curiosidad, debes saber que en esta
isla crecen las únicas almejas del archipiélago.
Pico
Esta isla, la segunda más grande del archipiélago, recibe
este nombre por el Pico, el punto más alto de Portugal
con más de 2.300 metros de altura.
La isla cuenta con un paisaje muy diferente de los que
habíamos visto hasta ahora en las Azores. Aquí nos
encontramos con paisajes típicos de viña que se
han ido desarrollando por encima del suelo volcánico.
De hecho, el “paisaje del cultivo de la viña de la isla de Pico”
fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la
UNESCO en 2004.
Actualmente la isla de Pico, junto con la isla de Faial, son los
dos mejores lugares de las Azores para el avistamiento de
cetáceos, concretamente delfines y cachalotes.
Es, sin duda alguna, una de las mejores actividades que
podrás hacer en Pico.
Por último, una parada obligatoria: el mirador de Terra Alta,
situado en la carretera que recorre la isla por la zona norte.
Desde aquí podrás observar la isla de Sao Jorge y el
característico paisaje de la isla de Pico.
Faial
La isla de Faial también recibe el sobrenombre de la isla Azul
por la cantidad de hortensias que hay por todos lados.
Según dicen, es la más encantadora de las islas del
archipiélago de las Azores.
La actividad imprescindible en la isla de Faial es acercarse
a las Pontas dos Capelhinos y admirar las vistas desde aquí.
Esta zona cuenta con una historia muy reciente pues surgió
por la erupción del volcán Capelhinos en 1957.
La zona tiene un paisaje muy particular, nos recuerda a
las imágenes que hemos visto mil veces de la Luna.
Por último, no puedes irte de la isla sin visitar el puerto
deportivo de Horta, un auténtico museo de pintura al aire
libre conocido internacionalmente. Los diques del muelle
son una explosión de color y de arte, pues según dice la
leyenda, da mala suerte partir del puerto sin haber dejado
antes un recuerdo gráfico.
Islas occidentales de Azores
Flores y Corvo, las dos islas más alejadas del continente
europeo y debido a ello, quizás, las menos
turísticas del archipiélago. Son las más salvajes y un
auténtico paraíso para los amantes de la naturaleza.
Flores
La isla de Flores es el punto más occidental de Europa
recibe este nombre porque en el momento que fue
descubierta, en 1452, estaba cubierta en su mayoría
por unas flores de color amarillo.
No es una isla muy turística debido a su tamaño.
La atracción principal de esta isla es lso Poço da
Ribeira do Ferreiro, una de las zonas verdes más
espectaculares de todo el país portugués. Aquí encontrarás
más de veinte pequeñas cascadas que caen desde las
montañas, colmadas vegetación, hasta un lago que refleja
todo el paisaje.
Este no es el único lago de la isla. En Flores hay siete
lagunas, cada una de ellas tiene un nombre que la describe:
poco profunda, profunda, seca, blanca, larga, entre otras.
Corvo
Corvo es la isla más pequeña, menos visitada y la que
queda más al norte del archipiélago de las Azores.
La isla está declarada Reserva Mundial de la Biosfera
por la UNESCO.
La mejor actividad que podrás hacer en esta isla es
visitar El Caldeirão, el enorme cráter de un volcán
inactivo. El cráter ocupa cerca de 2.400 metros cuadrados
y 300 metros de profundidad.
En el entorno podrás realizar senderismo.
Uno de los motivos que llevan a muchos turistas a viajar a las
islas Azores y concretamente a esta pequeña isla es
por la observación de aves, y otra razón es el buceo, ya que
aquí cuenta con algunos de los mejores lugares submarinos
para practicarlo en el archipiélago.





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